50 páginas. 5 partes. 25 recetas con lo que hay en el súper de al lado. El libro completo, más el cuaderno de recetas y las 12 fichas.
Pago único — sin cuotas ni suscripción

Has recortado lo que se podía recortar. Has dejado de salir. Has comparado precios, has mirado, has apuntado. Has tenido disciplina durante años enteros.
Y a fin de mes sigue sin sobrarte nada.
El sueldo era de cartero. No pasó hambre, no pasó vergüenza, no le debía nada a nadie — y cuando murió tenía la casa pagada y encima dejó un dinero ahorrado.
No ganaba más que tú. Tenía otra relación con lo que entraba en casa.
Mi abuela decía que el dinero casi nunca se va en cosas grandes: se va en tonterías. No es quien se da lujos, ni quien gasta mucho. Es quien deja que el dinero se le escurra sin ver por dónde — y por eso nunca consigue tapar el agujero.
Por eso apretarse el cinturón casi nunca funciona: una recorta lo que duele y no toca lo que se escapa. Sufre el mes entero, no ve ninguna diferencia en la cuenta, y concluye que el problema es que gana poco.
Pero la fuga no es un gasto grande. Son decenas de gastos pequeños, repetidos y automáticos, que entran en tu vida todos los meses sin que nadie lo decida.
La diferencia entre gastar y desperdiciar, el impuesto de la comodidad que pagas cada día sin darte cuenta, y cuánto te cuesta cada gasto en horas de tu trabajo.
Las reglas que ella seguía a rajatabla en la época más apurada de su vida — y que funcionan exactamente igual hoy, sin que ganes un céntimo más.
El ingrediente que rinde frente a la comida preparada, la despensa que no se vacía, la olla perpetua que da una comida gratis por semana y la cocina de 200 €.
El método de la lista, las 18 cosas que salen del carro, el guion exacto de la llamada para no pagar nunca el precio completo, y la casa entera limpia con cuatro productos.
Ponerle nombre al dinero, el mes que empieza el día en que entra, la semana peligrosa antes de cobrar y las deudas todas en un solo papel.
Una cosa corta cada día, y no se adelantan días. Hecho para aguantar las semanas malas, no solo las buenas.
La objeción más común es siempre la misma: «comer barato es comer mal». Por eso el libro viene con un segundo archivo.
25 recetas hechas con la misma despensa básica — arroz, legumbre, huevo, harina, patata, verdura — todas con el coste por ración calculado, y todas por debajo de 1 € el plato.
Tortilla de patatas, lentejas de toda la vida, garbanzos con espinacas, arroz al horno, patatas a lo pobre. Comida de verdad, todos los días.
A partir del caldo de la olla perpetua, que sale gratis de lo que hoy tiras a la basura.
Croquetas de puchero, ropa vieja, empanada de sobras, migas, pan con tomate. Lo que iba a la basura se convierte en cena.
Las 25 ordenadas de la más barata a la más cara. ¿Te quedan 2 €? Abres la última página y ya sabes qué hacer.
Páginas reales del libro
El sumario y una de las páginas de recetas
El plan de los 30 días y una de las 12 fichas
El segundo archivo, incluido en el precio
QUIERO EL LIBRO COMPLETO acceso inmediato · PDF · 19,90 €Es para quien vive con una cantidad fija cada mes y necesita que llegue hasta el final. Para quien prefiere papel y lápiz a una aplicación. Para quien ya probó una hoja de cálculo y lo dejó en la segunda semana.
No es para quien busca una fórmula para hacerse rico. Aquí no hay inversiones, no hay ingresos extra milagrosos y no hay promesas de hacer aparecer dinero.
Abre el libro y léelo entero. Si ves que no es para ti, pide el reembolso en un plazo de 7 días. Te devolvemos el importe completo, sin que tengas que explicar nada.
No, es justo lo contrario. En 50 páginas no hay ni una sola que te mande pasar necesidad. El libro enseña por dónde se escurre el dinero sin que tú aproveches nada — el impuesto de la comodidad, la comida que se estropea, la suscripción olvidada, el interés invisible. Recortar lo que duele es justo el error que hace que una lo deje al segundo mes.
Ninguna. Las 25 salen de la misma despensa básica — arroz, lentejas, garbanzos, huevo, harina, patata, cebolla, repollo — y todas cuestan menos de 1 € por ración, con el coste calculado y escrito en cada una.
Sí, porque está hecho así. El plan es una cosa corta cada día durante 30 días, y las más importantes llevan menos de diez minutos: mirar el armario antes de ir a la compra, cancelar una suscripción, cambiar la fecha de cargo de una factura.
En cuanto se confirma el pago llega un correo con el acceso, normalmente en menos de un minuto. Son tres archivos PDF que descargas y son tuyos para siempre.
Se abre en el móvil, en el ordenador y en la tableta. Y está maquetado con la letra más grande de lo normal, justamente para que se lea cómodo — y en alta resolución, así que también se puede imprimir si prefieres leer en papel.
Sirve, y hay una parte dedicada a eso: cómo montar el mes a partir del día en que entra el dinero, y no del día 1, y cómo identificar la semana peligrosa antes de cobrar. Vale igual para quien cobra una nómina en fecha fija. No es asesoramiento sobre pensiones — es organización.
No. Las fichas vienen en un archivo aparte, una por página — imprimes solo la que necesites. Están en blanco y negro a propósito, para no gastar tinta.
No. Pagas una sola vez y el material es tuyo, definitivamente.